viernes, 24 de agosto de 2012

Dos años más tarde...

No recordaba la existencia de este blog. De hecho, no uso casi nunca este correo.

Sigo limitándome. Sigo escribiendo sólo para mí (y para unos cuantos), pero mi mamá (tal vez la opinión de las mamás no cuente mucho), dice que debería publicarlo; que lo importante no es cuánta gente lea lo que escribo, sino quiénes... Y que tal vez mis opiniones pueden servirle a alguien.

Yo no le hago caso y sigo acumulando cerros de papeles que nadie leerá. Siempre he dicho que lo importante de escribir es leerse más que ser leído; siento que publicar lo que escribo puede interpretarse como un acto ególatra del que busca adulación porque se cree muy buen escritor y yo no busco eso. No busco parecer interesante, erudita... Mamerta. Ni mucho menos, MUCHO MENOS, volverme famosa.

Pocas cosas son personales y éste no será nunca un blog de amores y tristezas ni un manual de consejos sobre cómo superar las crisis y vivir mejor. Opiniones sinceras, como se llama; eso son.

Hace varias semanas, en uno de tantos intentos fallidos por hacer públicos mis escritos, creé un blog nuevo (dije que había olvidado la existencia de éste) y no he publicado una sola entrada. Lo justificaré diciendo que  ha sido falta de tiempo y no cobardía. "¿Qué pensarán de lo que escribo?" Se me ocurre. Como si fuera a ser leído por muchos.

El nuevo blog es éste: salosalitoazul.blogspot.com