Sigo limitándome. Sigo escribiendo sólo para mí (y para unos cuantos), pero mi mamá (tal vez la opinión de las mamás no cuente mucho), dice que debería publicarlo; que lo importante no es cuánta gente lea lo que escribo, sino quiénes... Y que tal vez mis opiniones pueden servirle a alguien.
Yo no le hago caso y sigo acumulando cerros de papeles que nadie leerá. Siempre he dicho que lo importante de escribir es leerse más que ser leído; siento que publicar lo que escribo puede interpretarse como un acto ególatra del que busca adulación porque se cree muy buen escritor y yo no busco eso. No busco parecer interesante, erudita... Mamerta. Ni mucho menos, MUCHO MENOS, volverme famosa.
Pocas cosas son personales y éste no será nunca un blog de amores y tristezas ni un manual de consejos sobre cómo superar las crisis y vivir mejor. Opiniones sinceras, como se llama; eso son.
Hace varias semanas, en uno de tantos intentos fallidos por hacer públicos mis escritos, creé un blog nuevo (dije que había olvidado la existencia de éste) y no he publicado una sola entrada. Lo justificaré diciendo que ha sido falta de tiempo y no cobardía. "¿Qué pensarán de lo que escribo?" Se me ocurre. Como si fuera a ser leído por muchos.
El nuevo blog es éste: salosalitoazul.blogspot.com
El nuevo blog es éste: salosalitoazul.blogspot.com
Cerros de papeles?
ResponderEliminarDispersos, sí. ¡Y en cuadernos viejos sí que tengo!
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